ESTILO – Tres secretos para la Actitud- Parte III…

ESTILO

Parte III: SE PONE UN TRAPO Y LE QUEDA BIEN!

 

 

Al estilo hay que buscarlo y encontrarlo. Es un gran trabajo con uno mismo a todo nivel con uno mismo, es propio, no viene de afuera, no se puede copiar, es absolutamente personal. Es audaz,  es la proyección de la persona, es brillar. Pasa los limites de las estructuras. El estilo es animarse a transgredir. Es movimiento puro. No tiene códigos comunes, es el lenguaje personal de la persona. Encontrar el propio estilo es animarse a salir de lo estándar.

Es tomar la decisión  interna de presentarse tal cual una es, con sus defectos y errores,

ES ACEPTAR LA PROPIA HISTORIA DE VIDA.

El estilo es la coherencia entre tu interior y exterior. El estilo tiene que ver con un gran permiso corporal, con HABITAR EL PROPIO CUERPO, TU ÚNICA CASA HASTA QUE DEJES ESTE MUNDO!! Las personas que se sienten bien seguras con su cuerpo, que lo aceptan tal cual es, se animan a trabajar, a experimentar con el estilo. Se lo percibe en la manera de moverse, de hablar y por supuesto de vestirse y el premio es lograr  la máxima eficiencia con el menor esfuerzo. Esto quiere decir que como saben de memoria que les queda bien, no pierden horas dudando delante de un espejo, resuelven su presencia rápidamente porque tienen muy claro que les queda bien y como llevarlo.  No es adicta al espejo, casi no lo necesita.  Le encanta ser única.

Para la persona con estilo no existe  copiar, le gusta ser original, tiene muy claro que no hay otra persona igual a ella. Tiene la cabeza ocupada en temas que le dan placer, lo irradia a través de cada poro, tiene una química especial, está vibrante. Además habita su cuerpo, acepta sus posibles defectos y los muestra sin miedo. Es más, en general, lo muestran como un trofeo.

El estilo es, en pocas palabras, la autoestima bien colocada.

El estilo aparece cuando uno se anima a soltarse, es el arte lúdico con una misma.

Es animarse a dejar de lado las creencias de lo que corresponde, lo que espera el otro de una y tantas creencias más.

La moda pasa de moda , el estilo es eterno y atemporal.

Una persona con estilo nunca es víctima de la moda.

El estilo es hacer de sí misma una obra de arte.

Estilo es jugar, incorporar creatividad personal. Jamás están al último grito de la moda, crean  su propia moda, su propio lenguaje.

La ropa, tu segunda piel

 

Tu primera piel es la orgánica, la segunda, la ropa. Podés elegirla muy básica para no equivocarte pero es una herramienta muy poderosa para expresar tu personalidad, de diferenciarte, de ser única. La ropa es un maravilloso lenguaje, cada prenda es una palabra que tiene el poder de hablar sobre vos.

No te engañes, la ropa solo tiene magia cuando vos le ponés tu energía. La ropa por si misma nunca logra ese efecto.

 

ESTILO SIN ELEGANCIA.

Hay muchas mujeres fantásticas que tienen un gran estilo pero no por ello son elegantes.

Por ejemplo MADONNA.

Nos puede gustar o no, pero tenemos que admitir que Madonna puede aparecer super producida o con ojotas, cara lavada y de entre casa y sigue siendo Madonna. Queda bien claro que no deja de ser Madonna esté como esté. Ella sabe muy quien es.

Otro ejemplo es Frida Kahlo, gran estilo y nada elegante.

Frida generó su propia escenografía a partir de su vida, su trágico accidente y su maravilloso arte.

Se pudo literalmente todo México encima, pero siempre se veía a Frida, tan fuerte era su estilo y presencia.

Las personas relacionadas con el mundo de la moda, del espectáculo o de las artes en general, se animan mucho a inventar su propio estilo, están directamente relacionadas con el trabajo corporal, el arte y lo lúdico.

SUGERENCIAS

  • Poner en marcha los deseos postergados. Pintar, bailar, etc.
  • Practicar alguna técnica corporal no adicta al espejo para experimentar como se siente habitar el cuerpo sin usar los ojos físicos para chequear todo el tiempo.
  • Copiar cada vez menos.
  • Empezar a jugar con la ropa que tengo, crear nuevas opciones de uso, mezclar. Jugar con los colores.
  • Hay mucho más pero para comenzar está bueno.

LES DESEO MUCHA SUERTE Y SE PUEDE!!!!!!!

ELEGANCIA – Tres secretos para la Actitud – Parte II

ELEGANCIA (Con y Sin Estilo)

Parte II: Elegancia contiene la palabra elegir.

Hay personas que pocas veces se preguntaron lo siguiente:

Elegir las palabras con las cuales hablamos, elegir el modo con el cual tratar a nuestro semejante, elegir desde los muebles para nuestra casa, la ropa para vestirnos, los amigos con quienes compartimos nuestra vida, la pareja que nos acompaña en nuestro diario vivir, elegir estar atento o desconcentrado, estar tranquilo o alterado, elegir el ritmo con el cual realizamos nuestras tareas tanto internas como externas, las actitudes con las cuales enfrentamos los problemas cotidianos, la comida que incorporamos a nuestro cuerpo, el tono de voz con el cual hablamos, las palabras que elegimos para expresarnos, la calidad de tiempo que nos regalamos, a que nos dedicamos en la vida, la manera en la cual cuidamos nuestro aspecto físico y salud, en resumen la elegancia se refiere a una gran capacidad de elegir actitudes internas y externas correctamente para ser cada vez mejores seres humanos.

Esta acción de elegir se inscribe sobre nuestro cuerpo. Se la percibe en nuestros movimientos, en nuestra mirada, en nuestro cuidado con nosotros mismos.

Crecí rodeada de elegancia y la asocié siempre con determinados círculos sociales. Pero no, error! Alrededor de mis ocho años aprendí algo nuevo que me impresionó para el resto de mi vida.

A mi casa venia a trabajar una señora, LUISA, para ayudar en los quehaceres domésticos.

Era una mujer muy sencilla y humilde. Su ropa por supuesto que no era de buena calidad, pero su porte, su manera de hacer las cosas, su modo de hablar, todo me llamaba la atención. Luisa era toda una reina. Tenía una elegancia milenaria. Yo siempre había pensado que la elegancia estaba asociada al dinero, a un poder adquisitivo alto, pero no! y que sorpresa y la verdad que me agrado darme cuenta que la elegancia era una posibilidad para todos.

Ahora me van a preguntar algo que yo siempre me pregunté y voy a tratar de responderles. La pregunta es:

¿La elegancia se puede aprender?

Sí, creo que una persona que realmente tiene ganas de mejorar sus modales, su gusto, en fin, darse un baño de elegancia, puede mejorar notablemente. Cómo? Por ejemplo, si esa persona tuviese la oportunidad de trabajar en un ambiente muy refinado y elegante  sin ninguna duda, esa persona después de un tiempo determinado, adquiere un matiz de elegancia y mejora notablemente, es como que se le imprimen movimientos diferentes, mejores modales, y sobre todo mejor sentido del gusto.

Esa es la razón por la cual siempre me asombro cuando de pronto descubro a alguien como Luisa, que nunca tuvo la oportunidad de crecer en un ambiente refinado y es elegante  por naturaleza. Es cierto que es poco usual encontrar casos de ese tipo.

Otros lugares donde se encuentran casos de elegancia natural es en las tribus donde sus habitantes están profundamente enraizados a sus tierras con naturalidad.

Otra pegunta que me hacen muy frecuentemente es la siguiente: ¿Elegancia y estilo es lo mismo?

Definitivamente no! Para mí la persona elegante sin estilo es “controlada”. Está  pendiente de las formalidades, atenta a lo que se espera de ella, no excede los límites en ningún aspecto. Respeta las reglas del protocolo a rajatabla. Por eso  a veces la elegancia es un poco inmóvil, como sin demasiada vida, sin demasiada creatividad, controlada por frenos invisibles, por un ojo sensor que va emitiendo juicio de valor sobre la persona que es elegante pero sin estilo. Cumplir con lo que se “debe” y “corresponde”. Lo que a la ropa se refiere, me da la sensación que no se animan a crear. Lo que usan está siempre en perfecto estado y en general de muy buena calidad. La ropa cara da seguridad, es un buen tutor en el cual apoyarse si no tengo estilo, sobre todo cuando está bien elegida según el estilo de cada persona. Es un envase seguro y protector.

La elegancia puede ser  incómoda, estática, en cambio el estilo es movimiento puro.

Se puede ser elegante sin tener estilo y se puede tener estilo sin ser elegante.

La elegancia jamás trasgrede, es contenida, no es audaz, tiene límites.

La elegancia se puede adquirir hasta cierto punto, el estilo hay que encontrarlo y trabajarlo.

No nos olvidemos que hay personas muy ricas, que pueden adquirir ropa carísima pero tienen un gusto espantoso. Entonces por más cara que sea la ropa no se luce porque la persona no sabe cómo combinar colores, texturas y formas. Además no se dan cuenta que el lenguaje corporal no acompaña armoniosamente y justamente allí es donde la ausencia de elegancia o estilo.

Ese es justamente el gran negocio de las grandes marcas porque saben que la gente con mucho dinero necesita de ellas para SER, entonces compran ropa con los logotipos más conocidos para que todo el mundo vea cuanta plata tienen y en donde compran. Necesitan muchas veces llenar vacíos internos con MARCAS, como si éstas son las que les dan la seguridad y el valor, otra vez la decisión puesta en el afuera.

Seguramente conocés personas a tu alrededor que ocupan gran parte de su vida para estar espectaculares, van al gimnasio para tener el cuerpo espléndido,( no estoy diciendo no ir al gimnasio, claro que es fantástico pero para cuidarse uno mismo y por la propia salud) viven maquilladas siempre, gastan mucho en peluquería, mucho en ropa, siempre están impecables, dependen mucho de su aspecto porque no se animan a mostrarse con toda naturalidad porque en algún lugar muy adentro de ellas hay mucho miedo de no ser queridas o valoradas si alguien las ve en condiciones diferentes a las cuales se presentan siempre, como si esa perfección fuese el eje de sus vidas.

Son las personas que se identifican con esa imagen y se sentirían muy perdidas si la soltaran.

Tienen mucha energía colocada en copiar, en depender de la mirada del tercero, en comprar, en ser centro, quizá hasta en operarse mucho para mantener esa imagen.

Un ejemplo: la princesa Letizia de España.

Cuando era periodista se la percibía mucho más cómoda, ahora en este nuevo rol de princesa emana una minuciosa preocupación por estar siempre perfecta, no se relaja, siempre está pendiente de la mirada del tercero.

Una persona que tiene en claro el estilo se relaja y no deja de ser quien es por no estar siempre perfecta. Trasciende desde otro plano, ya les contaré, paso por paso!

  • Existe Elegancia  sin estilo y existe Elegancia con estilo.
  • Existe Estilo sin elegancia y existe Estilo con elegancia.

No se pierdan próxima nota donde les cuento sobre el ESTILO y como juntar las dos ELEGANCIA Y ESTILO y eso es MAGIA!!!!!!

Interesante reflexión de Rainer Maria Rilke

«Señor, da a cada uno su propia muerte, el morir que brota de su vida, para que tenga amor, sentido y urgencia. Porque somos nosotros la corteza y la hoja. La gran muerte que cada uno lleva en si, es el fruto en torno al cual gira todo. Porque lo que hace extraño y dificil el morir es que no es «nuestra muerte», una muerte que nos arrebata al fin, porque no hemos madurado muerte ninguna en nosotros, por eso viene una tormenta, para despojarnos de todo.»

Rainer Maria Rilke

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